.

Palabras Que Excitan: Cómo Hablarle a un Hombre en la Cama

Rick Day

El deseo empieza en la mente, y las palabras pueden encenderlo con la misma intensidad que una caricia bien dada. A veces subestimamos el poder de lo que decimos en la cama, pero la verdad es que hablar en el momento justo y con el tono adecuado puede hacer que el sexo pase de bueno a inolvidable. No se trata solo de gemidos y frases sueltas: es una herramienta de seducción, complicidad y placer.

Elogia y enciende su ego

A todos nos gusta sentirnos deseados. Un simple "Me encanta cómo te ves así", "Tu cuerpo me vuelve loco" o "Muero por sentirte más cerca" puede hacer que nuestro hombre se relaje y disfrute aún más. El ego es un potente afrodisíaco, y alimentar su confianza lo hará entregarse con más ganas.

Habla de lo que te gusta

El placer se multiplica cuando sabemos que estamos haciendo algo bien. Si algo nos está volviendo locos, hay que decirlo: "Sigue haciendo eso", "Me encanta cuando me tocas así", "No pares". Esto no solo le da seguridad a nuestra pareja, sino que lo excita aún más porque sabe que nos está dando placer.

Guíalo con deseo

No es lo mismo decir "Más fuerte" de manera seca que "Quiero sentirte más profundo" con un tono cargado de lujuria. Las indicaciones pueden ser eróticas si las decimos con intención y sensualidad. En lugar de órdenes frías, transformemos nuestras peticiones en parte del juego: "Lento... sí, así", "Muero por que me tomes más fuerte", "Hazme lo que quieras".

Susurra al oído

El susurro es una bomba de excitación. No hace falta ser poetas ni recitar discursos: basta con un "Te deseo tanto", "No tienes idea de lo que me provocas" o simplemente respirar cerca de su oído. El tono bajo, casi ronco, genera una sensación de intimidad y urgencia que puede hacer que pierda el control.

Exploren juntos

El sexo es un terreno de descubrimiento mutuo. No tengamos miedo de preguntar: "¿Te gusta esto?", "¿Quieres que lo haga más fuerte?", "¿Cómo te gusta más?". La exploración es más placentera cuando ambos se sienten cómodos expresando sus deseos.

Feedback positivo en el momento justo

Si algo nos está dando un orgasmo brutal, hay que decírselo. Un "Dios, eso se siente increíble", "Me estás volviendo loco" o incluso su nombre en el momento exacto puede hacer que la intensidad del momento se dispare. Los gemidos y el lenguaje corporal también hablan, pero las palabras bien usadas potencian todo el juego.

Atrévete con los juegos de rol

¿Nos gusta el dirty talk? ¿Nos calienta que nos hablen con autoridad o que nos rueguen un poco? El juego de roles es una manera de elevar la excitación. "¿Eres tan bueno como pareces?", "Voy a hacer que me supliques más", "Eres mío esta noche". La clave está en descubrir qué tono de voz y qué palabras hacen vibrar a nuestra pareja.

Las palabras también pueden ser suaves

No todo tiene que ser intenso y dominante. También podemos optar por un tono más íntimo y romántico: "Te quiero aquí, conmigo", "Me encanta sentirte así", "No quiero que esto termine". La mezcla de lo erótico con lo emocional puede hacer el momento aún más profundo.

Ríanse, disfruten, suelten tensiones

A veces, el sexo puede ser torpe o inesperado, y en lugar de ponernos tensos, reírnos juntos puede hacer que todo fluya mejor. Un comentario coqueto, una risa compartida en medio del placer o un "Nos pasamos, pero me encanta" pueden hacer que la conexión sea más auténtica y divertida.

Respeto y sensibilidad ante todo

El dirty talk, los elogios o los juegos solo funcionan si ambos están cómodos. Leer las señales de nuestra pareja es clave. Si notamos incomodidad o dudas, mejor preguntar y ajustar el ritmo. La seducción con palabras debe ser placentera para ambos, nunca forzada.

Cada hombre tiene su propio código de excitación verbal. Lo importante es atrevernos a jugar con el lenguaje, explorar y descubrir qué palabras encienden más a nuestra pareja. La voz y las palabras son armas de placer tan poderosas como una caricia bien dada.

COMPARTE:

 
Copyright © Maskulinos. Designed by OddThemes