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Rick Day |
El sexo es un terreno amplio, sin límites definidos, y las etiquetas muchas veces se quedan cortas. Lo que hoy llamamos "heteroflexible" es ese hombre que disfruta del sexo con otros hombres sin que eso modifique cómo se identifica. Le excita, le gusta, pero para él es solo placer y nada más.
Entonces, si hay química con tu amigo hétero y sientes que hay posibilidades, ¿cómo llevarlo hasta la cama sin que la situación se torne incómoda o termine antes de empezar?
Nada de cuestionar su masculinidad
Los hombres heterosexuales pueden ser muy sensibles cuando se trata de su identidad. Cualquier comentario que insinúe que no son "lo suficientemente machos" puede hacer que se cierren por completo. La clave está en crear un ambiente donde se sienta seguro y cómodo.
Genera confianza, sin presiones
Si él siente que contigo no hay juicios ni riesgos, será más fácil que se deje llevar. Necesita saber que lo que pase entre ustedes se queda entre ustedes y que puede explorar sin sentirse expuesto o señalado.
Seducción sutil, sin prisas
El coqueteo debe ser discreto. Algo tan simple como "Ese jean te queda bien" funciona mucho mejor que un halago abiertamente sexual. La clave es que él se sienta validado, pero sin sentirse presionado. Y, por supuesto, nada de coquetearle si hay más gente cerca.
Comparte su mundo
Para que la química fluya, es importante conectar en terrenos donde él se sienta en control. Ir al gym juntos, jugar videojuegos, ver películas de acción… compartir estos espacios genera cercanía y comodidad, elementos clave para que la tensión sexual crezca de forma natural.
Deja que él marque el ritmo
Por más que haya miradas, roces o incluso insinuaciones, lo mejor es dejar que sea él quien dé el primer paso. Estar disponible es una cosa, lanzarse encima es otra. Si siente que tiene el control de la situación, es más probable que se anime a cruzar la línea.
Siempre listo para la acción
Nunca sabes cuándo puede surgir la oportunidad, así que mejor estar preparado. Buena higiene, ropa interior en condiciones y aliento fresco. Puede parecer obvio, pero en estos encuentros donde todo es espontáneo, los detalles cuentan.
El rol está claro
Si sucede algo, es casi seguro que será sexo oral, y probablemente tú serás quien lo haga. La mayoría de los heteros que experimentan con otros hombres prefieren recibir antes que dar. Lo mejor es seguir su ritmo y no intentar forzar nada más allá de lo que él esté dispuesto a hacer.
Penetración: paciencia o resistencia
Si la situación avanza hasta la penetración, hay que entender que él no tiene experiencia con lubricación, dilatación ni relajación. Tienes dos opciones: le explicas con calma o simplemente te preparas para una experiencia más intensa y torpe de lo habitual.
Nada de sentimentalismos
Después del sexo, mantén la misma actitud de siempre. No le preguntes si le gustó, no le envíes mensajes ambiguos, y mucho menos esperes que se convierta en tu novio. Para él fue sexo y nada más, y si lo aceptas sin dramas, hay más posibilidades de que se repita.
El sexo con un amigo hétero puede ser increíblemente rudo y sin filtros. Si manejas bien la situación, puede ser una experiencia intensa y placentera, pero sin complicaciones innecesarias. Juega bien tus cartas y disfruta.