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Rick Day |
La depilación masculina no es una cuestión de todo o nada. No todos queremos una piel completamente lisa, pero tampoco queremos andar con un bosque entre las piernas. Ahí es donde entra la máquina eléctrica, un punto medio perfecto para mantener el vello a raya sin perder la masculinidad que nos gusta ver y sentir.
La evolución de las máquinas eléctricas ha sido un regalo para nuestra higiene y estética. Lo que antes usábamos sólo para la barba o el cabello, ahora es una herramienta clave para el cuerpo entero. Estas máquinas permiten recortar el vello al largo deseado sin complicaciones, con diferentes peines que nos dan control total sobre el resultado.
Si lo tuyo es mantener un look natural pero ordenado, esta es la mejor opción. A diferencia del afeitado al ras, el recorte con máquina eléctrica no genera esa sensación de aspereza cuando el vello vuelve a crecer. Es ideal si quieres evitar el picor molesto o la irritación que pueden generar otros métodos más agresivos.
Existen máquinas que funcionan tanto en seco como bajo el agua, lo que nos da libertad para elegir cuándo y cómo queremos hacerlo. Si prefieres la ducha, opta por una resistente al agua y aprovecha el vapor para suavizar el vello antes de recortar. Si lo haces en seco, asegúrate de que la piel esté limpia para evitar que el vello se pegue a la máquina.
Para un recorte efectivo, es fundamental elegir el peine adecuado según el largo que queremos. Si buscas un look más prolijo sin quedar completamente lampiño, usa un peine de 3 o 5 mm para un acabado equilibrado. Y si decides recortar al mínimo, hazlo con precaución para evitar irritaciones o cortes innecesarios.
El truco está en estirar bien la piel al pasar la máquina. Especialmente en zonas sensibles como el escroto o la entrepierna, donde la piel es más flexible y puede generar esos molestos pellizcos. Mantener la piel tensa garantiza un corte parejo y sin accidentes.
Después del recorte, un baño es el toque final perfecto. Así eliminamos los restos de vello cortado y dejamos la piel limpia y fresca. Puedes aplicar una crema hidratante ligera para evitar la sequedad y potenciar la suavidad.
La depilación con máquina eléctrica es una opción práctica, rápida y cómoda para quienes disfrutamos de un vello controlado sin perder esa sensación varonil que nos gusta. El placer empieza con cómo nos sentimos en nuestra piel. Así que, recorta, explora y disfruta.